Un clima caldeado se respira en Las Perlas, tanto por el sol como por la falta de agua y los reiterados cortes de electricidad. La situación amenaza con desbordarse hasta un punto de no retorno, ya que algunos habitantes han pasado a la agresión verbal directa y también a la intimidación. Así, al delegado municipal Carlos Aimasso lo amenazaron vía telefónica con quemarle la sede donde trabaja, lo que revela el desmadre existente provocado por la necesidad de mejores servicios básicos.
El viernes un grupo de vecinos se acercó a las dependencias de la comuna, donde dejaron carteles en los que se atacaba directamente la persona de Aimasso. Los textos fueron fotografiados por la Policía puesto que se está focalizando la responsabilidad por un problema social de larga data, como la carencia de agua, en una única persona, que está haciendo lo que está en su poder para buscar soluciones.
Sin embargo, las cosas no quedaron allí. Una llamada telefónica al funcionario cipoleño lanzó que se iba a prender fuego a la sede municipal en el paraje, en una muestra de la escalada conflictiva que se vive en la comunidad.
La advertencia resonó fuerte en los oídos de Aimasso y podría derivar en una investigación policial para dilucidar legalmente el asunto. Por lo pronto, el amenazado manifestó ayer que continuará con sus tareas en Las Perlas, ya que fue designado en el cargo por el intendente Aníbal Tortoriello y es el único que puede relevarlo.
El funcionario ya venía desempeñándose como delegado desde la ex gestión de Abel Baratti y ha tratado de responder con su esfuerzo a los requerimientos de la sociedad perlense.
Sin embargo, su labor no resulta fácil. Vecinos que hace tiempo vienen trabajando en pos del progreso de su comunidad consideran que Tortoriello debió contemplar, en el presupuesto municipal actual, una partida específica para el poblado. El mismo jefe comunal se había comprometido a ello pero, al final, no fue tenido en cuenta.
Así las relaciones entre los habitantes y el Municipio han empezado a tensionarse cada vez más y los reclamos pueden extenderse y profundizarse con el paso de los días. La mecha está encendida y, si no se la apaga, el malestar podría explotar mal. El propio Aimasso destacó que, en un par de semanas más, con el fin del verano, al drama del agua se sumará con más intensidad el de la luz, dado el paulatino mayor uso que se inicia en las cercanías del otoño y las necesidades de la población.
“Están responsabilizando en mi persona dificultades en los servicios que existen hace mucho. Hasta han amenazado con quemar la delegación. Hay que calmar los ánimos”.Carlos Aimasso. Delegado municipal en la comunidad perlense
Advierten sobre el colapso de los servicios y la precariedad institucional
Atmósfera complicada
Los vecinos consideran que su comunidad está “atravesando una verdadera situación de colapso en los servicios básicos” y critican al Municipio por no concluir tampoco con el problema dominial.
Nada alcanza
Para los habitantes, “la estructura que tiene la delegación municipal es precaria y no alcanza ni siquiera para lo indispensable”. De alejarse Carlos Aimasso, pedirán que su reemplazante sea perlense.