Los resultados obtenidos lo pusieron en la palestra de posibles técnicos de Cipolletti para lo que viene. Germán Alecha asumió como interino el mando de un barco que estuvo a punto de hundirse, logró mantenerlo a flote en el Federal A y luego sumó el histórico triunfo por penales en la Copa Argentina.
El joven entrenador, de 32 años, siempre se mostró cauto ante la insistencia, sobre todo periodística, de un salto al cargo principal para una temporada completa.
“Me habló la dirigencia antes de la reunión en Buenos Aires. Me plantearon sus ideas y estamos bastante de acuerdo. No me quiero apurar. Ya llegará el momento”, explicó el ex delantero.
La subcomisión nunca quiso perderlo, por eso lo fue a buscar cuando se alejó junto a Henry Homann para que tome el mando de la primera local. Luego, la renuncia de Duilio Botella -el sucesor del Ruso- lo puso como interino y ahora será ayudante de campo del DT que asuma al frente del Albinegro.
“De lo que se rumorea, con el único que tengo relación es con Víctor Zwenger. No hablamos para nada, pero tengo las mejores referencias de él. Buena persona, laburador”, describió.
Entre sus funciones estará también la tarea de ser un nexo entre el Federal A y la Liga, para que haya interacción y jueguen por el doméstico algunos nombres que se queden fuera del banco de suplentes en el plantel superior.
“Ahora estaba pasando eso. Faltaba conexión, y estando presente buscaremos corregirlo. Que la Liga sirva para tener bien al mayor número de jugadores”, contó.
Anoche rendía la última materia
Una de las cuentas pendientes en la incipiente carrera como entrenador de Germán Alecha es el título habilitante por ATFA.
Anoche rendía a distancia el último examen para tener allanado el camino en un futuro cercano.
El camino profesional del ex delantero y el futbolístico albinegro se unirán indefectiblemente en el grupo principal, pero como él mismo dice,“hay tiempo” para que sea el DT.
En un par de meses, tras la tesis, estará todo en orden.