Este sábado por la tarde, agentes de la Brigada Motorizada de Apoyo volvieron a convertirse en héroes, al salvar a un niño de 3 años, quien se estaba ahogando en el interior de un auto.
Según la información publicada por el periodista local Miguel Parra, el hecho ocurrió en el barrio Don Bosco, en la esquina de Esmeralda y Paraguay, de Cipolletti. En esa zona, dos motoristas de la BMA realizaban patrullajes habituales, cuando notaron que algo extraño ocurría en un auto blanco marca Volkswagen, el cual estaba con las luces encendidas.
Al acercarse, vieron a una pareja completamente en crisis, la cual manifestaba que su hijo de 3 años no podía respirar.
Esa misma fuente agregó que fue entonces que la dupla de motorista (integrada por Victoria Norambuena y Matías Arriagada) tomó rápidamente intervención, y comenzó a realizarle RCP pediátrico -denominado Heimlich- al pequeño (ambos se turnaron para ejecutar dicha modalidad).
De esta forma, al cabo de unos minutos, lograron que el niño recupere la respiración.
Mientras eso ocurría, se dieron tiempo para alertar al personal de salud, para luego llevar adelante la derivación inmediata hacia el hospital donde terminaron de estabilizarlo.
Tras esto, se supo que los padres del pequeño se mostraron muy agradecidos con la acción de los uniformados por su accionar en la situación.
El pasado jueves, otro integrante de la Brigada Motorizada de Apoyo fue el protagonista de la noticia del día, al evitar que una garrafa explotara en el Bº Antártida Argentina.
Allí, el dueño de una vivienda y un vecino, se encontraban intentando apagar una garrafa, la cual estaba a punto de estallar. “El muchacho intentaba calefaccionar la casa con un mechero y una garrafa.... Estaba dentro del baño cuando llegamos y al ingresar lo encontré junto a su vecino. Con baldes de agua intentaban apagar la garrafa con agua mientras está silbaba como para reventar... Más allá de que nos capacitan cada hecho es diferente, obvio que uno tiene miedo de quemarse pero trata de evitar un mal mayor sin importar de quien se trate”, explicó el cabo Gustavo Urra, quien terminó convirtiéndose en héroe durante ese hecho, a LMCipolletti.
“El humo de las cosas que se quemaban, era humo de plástico. No se podía respirar. Por eso ahora estoy de licencia por la ingesta. Al ser un lugar chico el calor era mucho. Pero logré con un palo levantar la garrafa que estaba horizontal dentro del baño. Pude ponerla de manera vertical y con un toallón que moje logré sofocar el fuego q salía de la garrafa y cortar la salida del gas”, agregó sobre su milagrosa acción.
“Después mis compañeros terminaron las diligencias de rigor... Y el hombre fue al hospital para recibir asistencia porque sufrió quemaduras en parte de uno del codo y del otro brazo casi completo. Pero está vivo”, cerró sobre el hecho.