El tarifazo en la energía eléctrica fue un duro golpe para el complejo frutícola, pero fundamentalmente para los pequeños y medianos productores, para quienes los costos de producción se dispararon y generan aun mayor presión para un eslabón casi quebrado de la cadena productiva. Para atenuar las consecuencias, legisladores rionegrinos quieren que se reduzca el
IVA de la tarifa del 27 al 21%
Según Jorge Ocampos y Daniela Agostino, la modificación de la alícuota del impuesto al valor agregado reduciría los costos de producción, dando impulso a un sector que está "en una penosa agonía sin fin".
Los legisladores advirtieron que actualmente la fruta "se enreta a resignación", por la obligación de recuperar una parte de lo invertido, pero que no hay acuerdos que cubran los costos. En ese escenario, la suba de la energía puede representar un golpe de nocaut para muchos fruticultores.