El Municipio les exigirá durante la semana a todos los partidos políticos que participaron de los recientes comicios provinciales y municipales que retiren la propaganda política callejera que utilizaron, como pasacalles, carteles, afiches y todo otro tipo de publicidad electoral efectuada en la vía pública.
En la ciudad, el retiro y limpieza de los restos callejeros que dejan las campañas electorales se basa en la ley 2431 del Código Electoral y de Partidos Políticos de la Provincia de Río Negro, a la que la comuna está adherida por la ordenanza 221.
En la norma rionegrina, el artículo 91, que forma parte del capítulo XI sobre la Propaganda y el Proselitismo Partidario, establece que “la propaganda gráfica que utilicen los candidatos en la vía pública implicará la obligación de su limpieza y recolección por parte de los partidos políticos dentro de un plazo máximo de 30 días de finalizado el comicio”.
En el artículo 93, en tanto, se estipula que “el partido político, confederación, alianza, candidato, medio de comunicación o imprenta que contraviniere los dispuesto en el artículo 91 será sancionado con una multa equivalente al costo de mercado de dicha propaganda o espacio”.
El intendente Claudio Di Tella expresó este lunes que su administración requerirá a las distintas fuerzas que respeten la normativa vigente y quiten los pasacalles, pancartas y, en general, limpien el espacio público de publicidad que ya cumplió con su propósito y ya no le sirve a nadie.
Ni para el recuerdo, valdría la pena acotar. Y es que los políticos que quieran conservar memoria del reciente acto eleccionario pueden acudir a fotos, videos, grabaciones y cuanto registro les haya quedado de la contienda si desean conservar algo.
Como en todas las ciudades modernas, en Cipolletti se debe luchar contra la contaminación visual indebida y los desechos de los momentos proselitistas afean considerablemente el paisaje urbano. Además, pueden entrañar riesgos, por ejemplo, cerca del cableado eléctrico. Ya se está viendo en algunos sectores de la ciudad pasacalles que se liberan de sus sujeciones y flamean peligrosamente con el viento.
Las campañas electorales en la vía pública levantan periódicas polémicas. Como la que despertó el proyecto de ordenanza presentada por un bloque opositor para prohibirla expresamente, salvo en contados lugares, con espacios reservados al efecto y con formatos estándares. La iniciativa fue archivada, despertando el enojo de sus impulsores.