Las comunicaciones no habrían sido más que un ardid para esperar una oportunidad y entrar a uno de los consultorios con el fin de apoderarse de elementos de valor. Apenas una médica dejó su oficina, el ladrón se escabulló en el interior y se apropió de una notebook. Enseguida, trató de ganar la calle y en una bicicleta alejarse del centro de salud privado.
La damnificada vio al sospechoso que huía y empezó a los gritos en plena calle, lo que generó la curiosidad de algunos y la intervención decidida de otros. Cuando había recorrido unos 50 metros, se encontró con fornidos trabajadores, que realizaban tareas en una casa particular. El delincuente poco pudo hacer para seguir su camino y terminó recibiendo varios puñetazos, que no pasaron a mayores por la oportuna llegada de los efectivos de la Comisaría Cuarta.
De esta forma, el autor del robo, de 20 años, fue llevado en condición de detenido a la unidad policial céntrica y tras su identificación, se pudo establecer que tiene antecedentes por hechos similares.
En alerta
Vecinos solidarios y arriesgados
Aún con el riesgo que significa, muchos cipoleños deciden hacer justicia por mano propia o, al menos, colaborar con las víctimas. Ayer, los obreros no dudaron en ayudar ante los gritos de la damnificada por el robo de la computadora.