En cinco días, los cipoleños que rechazan un nuevo aumento en el boleto de Pehuenche porque consideran que el servicio es malo juntaron unas 3500 firmas, más de la mitad de las necesarias para avanzar con la iniciativa popular contra la ordenanza. El objetivo es llegar a las 10.000 adhesiones para demostrar el rechazo de la comunidad y lograr que el Municipio dé marcha atrás.
No hizo falta salir a la calle para colocar mesas y urnas, ya que los mismos vecinos rápidamente hicieron pasar de mano en mano, casa por casa, barrio por barrio, las planillas donde firmar en contra del aumento. Hubo gente que espontáneamente también rubricó su adhesión en las escuelas y en dependencias de la Universidad Nacional del Comahue, o que apeló a otras vías de comunicación más instantáneas, como grupos de Whatsapp y Facebook, para hacerse escuchar con su reclamo. También hay planillas a disposición en radio Puerto Argentino, la panadería Americana de calle Santa Cruz y el cyber Space, frente a la plaza.
El referente del PJ, Santiago Varela, fue uno de los vecinos que se manifestó en contra del aumento e impulsó la iniciativa, aclaró que de la misma participan no sólo agrupaciones políticas, sino también estudiantes y vecinos que no están de acuerdo la suba. “Esto no es una movida política, nos juntamos para que haya calidad en el servicio. Si la gente viaja bien, con gusto va a pagar su boleto”, sostuvo.
Cifras
Varela reconoció que la respuesta de los vecinos superó sus expectativas y lo ha sorprendido. “Con la junta de firmas vamos mejor de lo esperado, es impresionante la cantidad de gente que se ha comunicado y son los mismos vecinos los que se pasan las planillas para firmar. Tenemos entre 3500 y 4500 firmas, y para la semana próxima creo que llegamos con el resto”, apuntó. Por eso, indicó: “Hasta ahora no tuvimos que salir a buscar las firmas, sino que la gente vino a nosotros”.
Dijo que por Carta Orgánica Municipal necesitan juntar 6 mil adhesiones, aunque el objetivo que se trazó Varela y otros vecinos que asistieron a la última sesión del Deliberante, cuando se aprobó el aumento, es el de presentar 10 mil muestras de rechazo.
Según la norma, el derecho de iniciativa se ejerce mediante un proyecto avalado por firmas que representen el diez por ciento (10%) del electorado municipal. El Concejo tiene que tratar el proyecto en un plazo de 30 días y si lo rechaza, el intendente municipal habilitará libros de firmas para que el Cuerpo Electoral lleve adelante la iniciativa, suscribiéndolos. En caso de reunirse el 20%, se convocará a un referéndum popular.
No aumentó
El aumento del 27% en el pasaje urbano, que llevará el pasaje a $13,75, todavía no corre porque el Ejecutivo primero tiene que convalidar la ordenanza y luego publicarla en el boletín oficial. Salió del Legislativo hace una semana, por despacho dividido, gracias al voto doble de la presidenta del Concejo Deliberante, María Elisa Lazzaretti.
A favor, también votaron los concejales Diego Rudy y Marcela Linhardo; y en contra, Alejandra Villagra, Miguel Aninao y María Eugenia Villarroel.
“Esto va más allá de lo político, los vecinos se están expresando. Ellos van a pagar el aumento; hay que escucharlos”. Alejandra Villagra. Concejal cipoleña que votó en contra de la suba
“Para vetar la ordenanza, las firmas tienen que ser notificadas en el Juzgado de Paz. Al Concejo tienen que venir ya ratificadas”. Diego Rudy. Concejal del oficialismo que apoyó el aumento
“Tenemos entre 3500 y 4500 firmas. Hasta ahora no tuvimos que salir a buscar las firmas, la gente vino a nosotros”. Santiago Varela. Referente del PJ que impulsó la iniciativa popular