"A mí me parecen un escándalo los valores que me dijeron que costó la rotonda que entra a San Antonio Oeste y que todavía no se terminó, que son casi 330 millones. Para ponerlo en valor, es lo que necesitaría hoy la fruticultura en plata para ponerse en funcionamiento", manifestó. Y afirmó que los valores "generan indignación".
"La primera vez que nos reunimos con Dietrich, junto a los intendentes de Cipolletti, de Huergo y de Fernández Oro, nos dijo: 'Cualquier indicio de sospecha de corrupción me lo hacen saber y ponemos todo el aparato de auditoría y de gestión para investigar'. Ellos van a priorizar la transparencia. Porque la transparencia genera confianza", puntualizó.
De igual forma, Wisky sostuvo: "Estas obras se van a terminar. Hay una decisión política y un compromiso de terminarlas lo más rápido posible. Porque había un desfasaje entre lo financiero presupuestado y la ejecución que habían dejado para hacer", explicó.