El dirigente se mostró calmo y conciliador y habló de apostar al diálogo para poder avanzar en un proyecto colectivo.
Dijo, a su vez, que él es partidario de "convocar a la oposición para acordar temas en conjunto". Y, en ese sentido, remarcó la necesidad de "abordar temas claves para la provincia entre todos los legisladores rionegrinos en el Congreso de la Nación, con (Miguel) Pichetto, (Silvina) García Larraburu y (Magdalena) Odarda en el senado y con María Emilia) Soria, (Martín) Doñate y (Silvia) Horne".
En la provincia perdió
Con lo que no quedó tan satisfecho Wisky fue con la performance de la alianza Cambiemos en Río Negro, donde había asegurado que el objetivo era achicar las distancias a por lo menos 10 puntos porcentuales.
La realidad fue muy distinta, ya que en la provincia se impuso el Frente para la Victoria con el 63% de los votos.
En relación con lo que se viene, el diputado electo dijo que el gran cambio va a ser que se llevarán a cabo "políticas comunes, políticas de Estado, sin importar los partidos, buscando siempre el consenso.
En ese sentido, aseguró que "el propio Mauricio ya anunció que va a convocar a un gran pacto nacional y esa es la idea, tirar todos juntos para el mismo lado".
Wisky, de profesión médico terapista, lleva años dedicado a la política. Su momento de mayor notoriedad fue cuando fue el intendente de El Bolsón, cargo al que terminó renunciando allá por el 2002.