El gobernador Alberto Weretilneck anticipó que el presupuesto provincial del año próximo será austero, pero que no habrá ajustes. Señaló que se apuntará a mejorar la calidad del gasto salarial, con control, pero sin recortes de personal ni quita de derechos de los trabajadores.
El mandatario enfatizó -en diálogo con los medios- que el presupuesto provincial será austero, dado que la economía mundial está “sobresaltada” y todo influye en la Argentina y en las principales economías de la provincia: la fruticultura enfrentará otro año complicado para comercializar peras y manzanas a ultramar y la llegada de turistas brasileños a Bariloche, de gran peso en el nivel de reservas, sigue afectada por la devaluación de su moneda.
Weretilneck consideró, además, que “frente a un cambio de gobierno, seguramente habrá cambios económicos”, por lo que hay que “ser cauteloso y precavido” y armar el presupuesto en virtud de los ingresos.
El titular del Ejecutivo ya comenzó a delinear el presupuesto junto a los funcionarios de su Gabinete, y resaltó la necesidad de “mejorar la calidad del gasto salarial”.
Enfatizó que “esto se hace con control” y entre las alternativas se cuentan otorgar jubilaciones, reducir guardias y horas extra y ajustar el presentismo, como “elementos que podrían hacer más eficiente el gasto salarial, lo que no significa reducción de personal, ni quita de derechos, sino ser más eficientes y gastar lo absolutamente necesario”.