De manera lamentable, la estación de tren de Cipolletti se transformó en un escenario habitual de robos y hasta el momento no aparecen soluciones concretas. Ayer, los empleados volvieron a encontrarse con el panorama de anteriores oportunidades: ventanas forzadas y mobiliario destruido. Lo que se llevaron los delincuentes fue exiguo pero los daños en el interior del viejo edificio fueron destacados y la reposición de lo destruido generará un importante gasto.
Los ladrones ingresaron a las oficinas donde se venden tarjetas y pasajes urbanos en horas de la madrugada tras forzar una de las ventanas. Ya en el interior, rompieron varios muebles y abrieron una caja de metal. Se apropiaron de algunas tarjetas SUBE, computadoras y herramientas, indicaron fuentes policiales.
La Policía provincial intervino en las primeras horas de la mañana tras la denuncia del hecho delictivo y se limitaron a recoger pruebas, además de tomar huellas dactilares.
En lo que va del año, se registraron tres robos y en todos los casos el botín no fue destacado pero sí hubo que lamentar daños de envergadura. Por el momento, no aparecen soluciones para evitar estos hechos delictivos.