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Violento enfrentamiento entre ATE y la Policía

Militantes del gremio quisieron entrar por la fuerza a la Legislatura.

Disturbios, heridos y acusaciones cruzadas entre el Gobierno y la CTA marcaron la jornada de ayer en Viedma, donde la violencia volvió ganar.

Los trabajadores estatales concretaron un paro de 24 horas que abarcó a toda la administración pública, aunque contó con una adhesión dispar. Fue para manifestar su rechazo al Plan Castello, que finalmente se aprobó en la Legislatura.

En ese marco, se movilizaron por las calles de la capital provincial e hicieron frente a las fuerzas policiales que le impidieron acercarse al parlamento rionegrino. En ese contexto, comenzaron las agresiones que terminaron con algunos manifestantes lesionados y con el director de Seguridad de la Policía, comisario mayor Antonio Mandagaray, con un profundo corte en el pómulo derecho.

Mientras todo sucedía, el gobernador Alberto Weretilneck se encontraba en Cipolletti. Desde esta ciudad expresó su malestar por el hecho y repudió “el salvaje ataque que manifestantes enrolados en la CTA protagonizaron contra efectivos policiales en inmediaciones de la Legislatura provincial”.

Desde el Ejecutivo informaron que al menos siete uniformados sufrieron golpes y cortes con elementos contundentes.

“Esa dirigencia gremial pretende justificar esta barbarie en el rechazo a una ley que cuenta con el apoyo de los representantes del pueblo y que no representa la más mínima afectación de las cuestiones laborales de los trabajadores rionegrinos a quien este minúsculo grupo de violentos dice representar. Todo lo contrario, el Plan Castello significa no solamente un aporte fundamental para el desarrollo rionegrino, sino la posibilidad de generar miles de puestos de trabajo para nuestros comprovincianos”, agregó Weretilneck.

Además, sostuvo que “el Estado ha sido siempre respetuoso de los derechos de los trabajadores a manifestarse, y durante esta gestión de Gobierno hubo una estricta política de no represión de la protesta. No obstante, este mismo respeto nunca fue evidenciado por estos gremios, cuyos dirigentes habían generado constantes provocaciones en la búsqueda de una reacción policial que justificara una reacción violenta”.

Mientras que afirmó que ayer “sobrepasaron todos los límites y en un claro ejemplo de barbarie atacaron sin piedad a los policías que lo único que hacían era cumplir con su trabajo y resguardar los bienes públicos que pertenecen a todos los rionegrinos”.

Estos mismos dirigentes son los que luego hablan de “criminalización de la protesta”, lamentó el mandatario.

Desde el Gobierno explicaron, a través de un comunicado, que al llegar la columna de la CTA a la Legislatura, donde se había montado un operativo de seguridad, los manifestantes comenzaron a tirar piedras contra los policías, para luego traspasar las vallas de contención y atacar a los efectivos con distintos elementos contundentes.

“Incluso llegaron al extremo de intentar rociar a los efectivos con combustible, en una clara amenaza contra su integridad física”, denunciaron.

Denuncian represión

La respuesta de Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE y la CTA en Río Negro, no se hizo esperar. “El gobernador Weretilneck sabe mejor que nadie que si hubiera diálogo, si las instituciones del Estado funcionaran correctamente y no trataran a los estatales como marginales, seguramente no habría hechos de violencia que lamentar”, advirtió, mientras que culpó al Gobierno por estos mismos hechos. “Acá no hubo enfrentamiento. Esto fue una represión pensada, diseñada y llevada a la práctica por el Gobierno”, concluyó Aguiar.

En tres pasos

Una situación con antecedentes

1- El líder de ATE y la CTA en Río Negro fue imputado por un corte de ruta en Contralmirante Cordero y pidieron su detención.

2- El año pasado, el referente sindical fue detenido en Roca, mientras bloqueaba, junto a otros dirigentes, el ingreso a la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la UNCo.

3- También fue detenido este año cuando el presidente Mauricio Macri visitó Viedma. El gremialista había saltado una valla para acercarse al mandatario.