Los veraneantes se amontonan para contemplar la figura que avanza por la arena. Viste un taier "té con leche", zapatos con plataforma y enormes lentes de sol, como la auténtica. Entonces toma un micrófono y comienza a jugar con la gente. La voz es igual.
"Acá está mi hermana Goldi, ¿cómo te va, querida, tanto tiempo?", le dice a una señora septuagenaria que lanza la carcajada, como el resto de los espectadores que siguen su derrotero por la arena con atención y una sonrisa de oreja a oreja.
A pesar de las apariencias, rápidamente todos se dan cuenta de que es un personaje. Y quien lo encarna es Fernando Parra, un actor de teatro "under" de Buenos Aires que llegó a Las Grutas para trabajar en la temporada, y se presenta todas las noches en el parador Don Boris de la Tercera Bajada.
Cada tanto suele bajar a la playa para promocionar el espectáculo, y su presencia se convierte en un acontecimiento que provoca una conglomeración de grandes y chicos gracias a su imitación de la Chiqui Legrand.
"Nos está yendo bastante bien, el público responde en cada presentación", destaca el artista, que además de Legrand imita a otras famosas, como Susana Giménez, Moria Casán y las cantantes Lía Crucet y Liza Minelli. A ellas se suman la Gitana y la Paraguaya, dos personajes propios.
Parra es oriundo de Tucumán, pero de joven se mudó a la capital para estudiar teatro. Se inició en la escuela de Alejandra Boero, a quien recuerda como un puntal en su carrera artística.
Desde entonces se dedica a actuar fuera del ámbito comercial, y también en fiestas y eventos. "Hasta bautismos he hecho", confiesa.
Con Mirtha el vínculo es especial. La comenzó a imitar en la escuela secundaria, cuando organizaron un show para reunir dinero para el viaje de egresados a Bariloche. Fue un "éxito total", evoca.
Imitador oficial
Ya en Buenos Aires siguió con el papel, aunque le agregó detalles personales, gestos, términos y frases que utiliza la estrella que aportan a la interpretación semejanzas sorprendentes. El "así no" le sale perfecto.
Hasta que luego de años de trabajo, un día del
verano de 2005 se encontró con la Mirtha original.
"Estaba haciendo la temporada en Mar del Plata y ella se enteró de que yo la imitaba, y mandó a un camarógrafo para filmarme. Días después me invitó a su programa, que lo hacía –como ahora- en el hotel Costa Galana", narró.
Legrand tuvo un gesto de generosidad que Parra no olvida: lo invitó a abrir el programa y luego lo acompañó al balcón, donde realizó el acostumbrado saludo al público. En ese encuentro Legrand lo designó su imitador oficial.