Actualmente, hay 16 menores de edad en el hogar. Junto a Giorlando, encuentran la contención y amor para atravesar la difícil situación de todos los niños que fueron removidos de sus casas por la Justicia. Están vinculados a denuncias de violencia familiar o en conflicto con la ley. Por eso, la continuidad de la tarea de Giorlando es una preocupación para muchos vecinos del hogar y para jóvenes que pasaron por el lugar en un momento tan difícil y hoy, ya adultos, pudieron establecer un hogar que históricamente funcionó en el Mapu y ahora lo hace en Reconquista 60.