Los fuertes vientos que azotaron la ciudad el martes provocaron que un poste de luz cayera alrededor de las 17:30 en medio del asfalto entre calles Mariano Moreno y el cruce de las vías. No hubo heridos pero los vecinos se quedaron sin luz ni agua durante varias horas.
Los usuarios también denunciaron que en la Ruta 65 hubo álamos caídos apoyados sobre el cableado eléctrico pero que nadie se presentó a darle una solución al problema, por lo que el corte del suministro se extendió durante varias horas.
Claudio Celiz, titular local de ARSA, dijo que Edersa “trabajó en dos tramos, el primero fue para darle electricidad a la planta y el segundo para restablecer el servicio en el resto de la ciudad. A las 19 la situación estaba normalizada”. Aunque muchos vecinos de la zona aseguraron en las redes sociales que la falla se extendió mucho más tiempo.
24 horas pasaron sin luz algunos vecinos. Las redes sociales de Edersa se han convertido en un centro público de denuncias. Algunos vecinos aseguraron ayer que las fallas del servicio, en ciertos sectores, llevaban un día entero.
La falta de luz fue tan extensa que hasta la Policía tuvo que diagramar operativos de control especiales para evitar robos.
Una historia que se repite
Durante la tormenta del 23 de febrero también hubo destrozos en la vía pública. En los accesos a la Isla Jordán y la zona rural se registraron numerosas caídas de árboles y tendidos eléctricos, razón por la cual el servicio de luz quedó suspendido.