El núcleo poblacional del San Pablo, junto con el Distrito Vecinal Noreste, ha hecho punta en cuanto a la necesidad de contar con una junta vecinal para representar los intereses de los residentes.
Su demanda pública fundamental se ha focalizado en la necesidad de una mejor fiscalización de la construcción de torres, para lo que incluso ha presentado un proyecto para su tratamiento en el Concejo Deliberante.
Sin embargo, no se trata del único reclamo que existe en el barrio, donde también interesa saber qué pasará con la propuesta de repavimentación de calles que quedó pendiente de la ex administración municipal. En este punto, un aspecto en disputa tenía que ver con lo que le correspondía pagar a los vecinos y las condiciones para hacerlo.