Los vecinos del paraje cipoleño responsabilizan al Municipio de incumplir con su compromiso de llevar adelante en tiempo y forma el proceso de regularización eléctrica, "para lo cual se había comprometido en concordancia con la empresa Edersa el día 28 de diciembre del año pasado".
Además, según denuncian, la precariedad de las instalaciones se ha ido incrementando con el paso del tiempo, que ineludiblemente fue deteriorando el material.
Como consecuencia de esta situación, hace pocos días un grupo de vecinos tuvo que ser hospitalizado después de sufrir fuertes golpes por un poste eléctrico que se quebró en su base, mientras trataban de arreglar la conexión.
El constante crecimiento poblacional de Las Perlas hizo que el consumo sea mayor y la energía en algunos sectores sea mínima. Esto genera que muchos de los pobladores de la zona busquen alternativas para tratar de aumentar el caudal de corriente eléctrica, con pobres resultados y a costa de mucho riesgo.
Más que solución, un problema
A través de petitorio, los vecinos de Costa Esperanza solicitaron a la Defensoría del Pueblo de la provincia que ponga "especial atención sobre el nuevo cuadro que se presentará en el momento en que la empresa Edersa ponga en funcionamiento el nuevo transformador instalado en la calle Lembeye".
Es que lo que puede ser visto como un gran avance, en esta situación de precariedad de las calles inmediatas, para ellos se puede convertir en "causal de electrificación y cortes reiterados", según cuestionaron públicamente.
Por eso le piden a Díaz que articule los mecanismos legales que correspondan, ante el estado de inseguridad que -dicen- les propone "la negación del gobierno municipal a realizar los trabajos a los cuales se habían comprometido ante el pueblo en diversas oportunidades".