Sin embargo, la víctima pudo reaccionar, comenzó a los gritos y vecinos que circulaban por el sector y advirtieron el hecho, decidieron no quedarse de brazos cruzados.
Según informaron fuentes policiales, persiguieron al joven, lograron atraparlo y, tras reducirlo a la fuerza –golpes y piñas habrían ido y vuelto en medio del zamarreo, según trascendidos- lograron recuperar el aparato de la mujer. Esto ocurrió el jueves, hacia el anochecer.
Rápidamente se dio aviso a la Policía, la damnificada radicó una denuncia en la Comisaría 21, y efectivos en un patrullero se llevaron preso al ladrón.
Sin embargo, según se confió, el ladronzuelo ni siquiera pasó cerca de los calabozos, ya que en sede policial se confirmó que el pibe no tenía ni 15 años.