Vaca Muerta también tracciona la construcción en Cipolletti y revoluciona el mercado inmobiliario, como lo hace, con más o menos intensidad, en Neuquén capital, Añelo, Vista Alegre, Centenario, Plottier y otras ciudades aledañas.
La mayoría de las obras que se encaran persiguen el ladrillo como inversión para sacar a la venta o poner en alquiler departamentos o viviendas a precios petroleros, ya sobrevaluados como consecuencia de una inflación sin frenos, que origina actualizaciones semestrales.
La construcción avanza con obras en marcha y muchas otras proyectadas, de la mano de inversores que ponen el ojo donde está la plata. Basta con recorrer la ciudad y detenerse a mirar cómo avanza hacia arriba, en el microcentro, o en sentido horizontal, en urbanizaciones que se proyectan hacia el norte y el este.
El Colegio de Arquitectos de Río Negro (CARN) registra en esta ciudad más de diez edificios en construcción y advierte, además, que Cipolletti está a la cabeza de la Seccional IV que integra junto a Cinco Saltos, Catriel, Fernández Oro y Allen.
La ciudad representa el 70 por ciento de la cantidad de metros cuadrados proyectados en la región. Sólo de enero a mayo, son casi 84.000m2, lo que equivale a unos 100 departamentos nuevos, de 80m2 cada uno. De este total, el 10 por ciento se ejecuta a través del plan Procrear.
María Beatriz De Raffaelli, vicepresidenta del Colegio de Arquitectos, señaló que el grueso de la construcción apunta a viviendas de menos de 500 metros cuadrados que se alquilan a petroleros y estudiantes. Estos últimos, advirtió, con muchas dificultades para afrontar el costo de un alquiler que busca al mejor postor.
Costos
Hoy por menos de 4500 pesos no se consigue un departamento de un dormitorio; uno de dos ambientes puede oscilar entre $5500 y $6000, y los de tres alcanzan los $10.000, de acuerdo con la ubicación y a la calidad de la propiedad, informó Florentino, dueño de la inmobiliaria Soulés.
Yendo a los barrios, añadió, una casa chica con dos dormitorios ronda los 5500 pesos, como mínimo, y una de tres puede llegar a los 25.000 pesos mensuales en sectores residenciales (ver aparte).
“Se pide más de lo que valen las cosas y mucha gente se ve gravemente perjudicada por esta situación”, sostuvo Soulés.
Como los precios que maneja el mercado inmobiliario siguen la lógica petrolera y los valores de la tierra también se dispararon, los efectos no deseados de Vaca Muerta también provocan un corrimiento de la clase media-baja hacia otras localidades, como Fernández Oro y Cinco Saltos.
“Este es otro efecto, la gente está buscando alquilar o comprar en otro lado porque en Cipolletti los precios se dispararon. Y los que no pueden con eso se vuelcan a las tomas. Sin lotes baratos, éstas siguen proliferando”, advirtió la arquitecta.
De acuerdo con la cantidad de legajos y metros visados por el Colegio de Arquitectos, en igual período de 2014, el crecimiento fue sostenido con 87.383 metros cuadrados proyectados en la seccional cuatro, y en 2013 hubo 73.156 m2. En cualquier caso, Cipolletti lidera la Seccional IV.
Especulación
Precios altos, pero más convenientes que las “ofertas” de Neuquén capital
Aunque los precios que maneja el mercado inmobiliario en Cipolletti poco tienen que ver con los ingresos de un empleado del Estado, un comerciante o un profesional, Florentino Soulés, de la inmobiliaria ubicada en 9 de Julio 376, aseguró que “estamos por debajo de Neuquén”. Cruzando los puentes, la especulación es más salvaje, a tal punto que por casas en alquiler ubicadas en barrios privados de la capital neuquina se piden 40 o 50 mil pesos mensuales. “En Neuquén siempre se exagera. Y el mercado le ha concedido que siga avanzando en esa tesitura”, sostuvo Soulés. Más lejos de Neuquén y Cipolletti, los valores bajan sustancialmente. En Roca, la misma propiedad se puede alquilar hasta un 30 por ciento menos.
La gran deuda, los servicios básicos
Año tras año, la construcción sigue avanzando, pese a que la infraestructura de la ciudad no acompaña ni puede contener la enorme demanda que existe, en franco ascenso. “Por trabajo, mucha gente se está viniendo a vivir a Cipolletti y a la zona”, advirtieron los arquitectos consultados.
Carlos Ramos, miembro de la comisión directiva del CARN, consideró que el crecimiento sostenido de la construcción “empezó antes de Vaca Muerta y con Vaca Muerta se intensificó”. Apuntó que “la mayoría son inversores que compran propiedades para poner en alquiler” y que la venta inmobiliaria busca a los “petroleros jerárquicos”.
“Es consecuencia del petróleo que la construcción siga creciendo. Por los niveles de ingreso de una franja que sigue invirtiendo”, añadió.
Sin perjuicio de ello, apuntó que otras circunstancias favorecen al rubro como la gran oferta educativa que hay en Cipolletti, lo que genera un movimiento constante de estudiantes; y la diversidad de centros de salud.
La vicepresidenta María Beatriz De Raffaelli agregó: “Siempre llegamos después. La evolución de los servicios no es acorde al avance que tiene la construcción”.
Florentino Soulés fue más lejos y consideró que no hay infraestructura para conformar una metrópoli con Neuquén y ciudades aledañas, que acompañe la promesa petrolera de Vaca Muerta. “Miles de ciudadanos sufren el despropósito de la falta de planificación. En eso no se piensa y es un problema de Estado”, sostuvo.