Urgencias por fuegos intencionales
En el cuartel de Bomberos de Cipolletti hubo corridas, personal aprestándose con velocidad y autobombas con distintos destinos en pocos minutos para apagar dos incendios. Uno de ellos se presumía “de gran intensidad” y con posibilidades de afectar una construcción; mientras que al otro se partió de la sede de calle Libertad con conocimiento de que se trataba de pastizales. En definitiva, la primera de las dotaciones también se encontró con fuego de pastos y troncos secos y un siniestro de mucha menor intensidad que el temido.
Ambos casos, ocurridos ayer aproximadamente a las 12.30 fueron un ejemplo de una situación que, por continua, no deja de generar malestar a los Bomberos ni de mermar sus recursos: los incendios que se inician en forma intencional o por acción de personas. Este tipo de siniestros es el principal motivo por el que el personal sale a toda velocidad en los autobombas en Cipolletti.
Hace algunos días, personal del cuartel local confió que hay sectores a los que van más de una vez por día y sospechan que “son chicos que prenden fuego” en baldíos y que, una vez que los Bomberos lo apagan y se van, lo vuelven a encender. En el incendio que más trabajo demando ayer, ocurrido en una fábrica de Ferri, un empleado sostuvo que “seguramente fueron chicos o jóvenes. Entran al predio sin tener en cuenta que con un cigarrillo o un fósforo que tiran se prende fuego, porque van a un lugar lleno de pasto seco”.
Por otro lado, la segunda unidad en salir a una emergencia sofocó en escasos minutos las llamas de un pequeño incendio de pastos detrás del Fortín de la rotonda de rutas 22 y 151, cruzando las vías del tren. En el lugar, mientras hubo fuego casi no se apreciaba el humo. Sin embargo, al recibir un alerta los Bomberos no tienen la posibilidad de discernir y disponen de personal como ante cualquier accidente.
En muchos casos, las fogatas son dentro de chacras o frente a viviendas sin otro fin que la quema de residuos, pastizales u hojas secas. Sancionar a los contribuyentes que inician el fuego, que luego se sale de control, debe ser el primer paso para que el personal y los recursos de Bomberos, entidad de bien público, se destinen para emergencias por accidentes y no por imprudencia.







