Sin los resultados esperados a lo largo de su primer año en el ruido del TC, la expectativa de Urcera de un tiempo a esta parte pasa por darse el gusto de tener un fin de semana mezclado entre los mejores para imaginar el 2016 con mayores ambiciones deportivas.
Sin dudas que lo más atractivo para él de acá a diciembre pasa por lo que pueda ser capaz de cosechar con el Fiat Petronas en el Súper TC 2000, donde quedó tercero, a diez puntos del líder y con dos carreras por delante como para ilusionarse con hacer historia.
Mientras tanto, el corredor extenderá en estos días su preparación física y en contacto con los mecánicos que tiene su base en Ezeiza.