Mejor imposible para Manuel Urcera porque en el arranque de su tercera temporada en el Súper TC 2000 llevó a Citroën a la victoria en la vuelta de la potente marca francesa a la categoría más tecnológica de Sudamérica y en el mítico circuito de Buenos Aires, que contó con un gran marco de público.
Fue la segunda victoria del rionegrino en la división, aunque la primera en la que vio la bandera a cuadros adelante del pelotón. La anterior había sido heredada en la cuarta fecha del 2016 por una sanción a Damián Fineschi en Córdoba.
Esta no estuvo exenta de polémica tampoco porque en la segunda vuelta no más de la final se dieron con todo con Leonel Pernía, el representante de los Renault Fluence que masticó bronca hasta arriba del podio esperando una sanción al número 51 que no terminó llegando.
Desde que partieron en la recta principal, con el cipoleño en la pole position hubo fricción para mantener la posición. Lo mejor quedó reservado para la segunda vuelta, cuando Pernía pasó la posición de Urcera después de un toque de atrás que le movió el C4 Lounge al piloto local.
La revancha vino sólo unos metros después, cuando el ganador aplicó la misma fórmula, pero en el radio de giro despertó el análisis de los comisarios, ya que dio la sensación de haberlo sacado de la pista.
“Uno espera resultados buenos y a corto plazo, pero esto es realmente difícil”. Manuel Urcera.Piloto cipoleño
El aguante
Todavía con 38 vueltas por delante, los toques en los autos fueron más que evidentes y la gran pregunta fue hasta cuándo aguantaría el auto debutante de Citroën, que encima hasta casi pierde el cristal de la puerta del acompañante para las últimas vueltas.
Pero Urcera aguantó la parada, llegó el auto de seguridad a falta de tres vueltas y, en el relanzamiento, el piloto local volvió a sacar chapa, lo aguantó a Matías Rossi que ahí perdió en la aceleración con Pernía, terminando de confirmar un podio de nombres pesados.
Fue el mejor arranque para la temporada más numerosa del Súper TC 2000: 31 autos y todas las grandes macas que se comercializan en el país incluidas en la grilla, ahora también con Citroën, que ya le reservó al crédito cipoleño un lugar en la galería de grandes victorias como para empezar a escribir otra gran historia en el automovilismo argentino.