El temperamento de Manuel Urcera en muchas ocasiones le ha permitido escalar en la consideración que el mundo del automovilismo nacional tiene sobre él, aunque en tantas otras le ha jugado en contra, como sucedió en la última fecha del Súper TC 2000.
Ayer se dio a conocer la decisión disciplinaria después del choque que protagonizó en el circuito callejero de Santa Fe, al término de una carrera que no lo tenía entre los protagonistas.
La Comisión Deportiva Automovilística del ACA decidió excluirlo directamente de la clasificación en el circuito santafesino, y además retrasarlo tres lugares para la próxima cita que serán nada menos que los 200 kilómetros en La Pampa el fin de semana en Toay.
El rionegrino tiene confirmado como piloto invitado al brasileño Caca Buenos, quien deberá ayudarlo deportivamente para recuperar los tres puestos que el Fiat Línea del equipo Petronas perderá antes de ver la luz verde del semáforo.
Además, la CDA le recordó de manera oficial a Urcera la condición de provisoria que tiene su licencia deportiva y extendió el llamado a Walter Bossano, responsable del auto y el piloto dentro de la categoría más tecnológica que tiene el país, para comparecer ante los miembros de la mencionada comisión.