El gremio de docentes Unter seccional Cipolletti denunció públicamente una sanción ilegal contra las dos supervisoras de nivel inicial que fueron desplazadas de su cargo en el año 2016.
Paula Frese y Stella Errotabere fueron separadas de su cargo tras denunciar la falta de vacantes en los jardines de Cipolletti. Según indicaron desde el gremio, luego de tres años la Junta de Disciplina las notificó de la sanción. Se trata de una sanción de tres meses de suspensión, resolución firmada por la ex ministra de Educación, Mónica Silva. También se informó que, en paralelo, se las notificó de una licencia gremial por tres años y desde el gremio lo catalogaron como una sanción encubierta.
“Pretenden dejar durante años afuera de la supervisión a las compañeras. Se intenta imponer un castigo ejemplar para que docentes no salgamos a denunciar la falta de vacantes y la política de vaciamiento de la educación pública. Pretenden consumar el golpe pedagógico-institucional de la misma manera que lo iniciaron: con actos administrativos arbitrarios, nulos y carentes de fundamentación”, indicaron en un comunicado oficial.
Dijeron que no existen elementos para sumariar y separar del cargo a las supervisoras ya que no tienen un sólo hecho comprobado que permita argumentar la aplicación de la suspensión.