Uno de los sentenciados por el crimen de Eduardo Mello enfrenta un nuevo juicio. En este caso es por el delito de robo agravado por la participación de un menor.
Se trata de Martín Facundo Lagos, de 25 años, quien fue ya fue condenado a 18 años de prisión por haber sido coautor de uno de los homicidios más resonantes de los últimos años en la ciudad.
Ahora, se lo acusa de haber ingresado a una obra en construcción, ubicada en un predio propiedad de la cooperativa Juventud y Desarrollo en la zona noreste de la ciudad, con el claro objetivo de robar. Según consta en el expediente, el sujeto iba acompañado de un menor y otras dos personas que no pudieron ser identificadas. Traspasaron un alambrado que circundaba toda la manzana y posteriormente los cerramientos de una precaria construcción. A los minutos, fueron sorprendidos en flagrancia por el sereno que se desempeñaba en el lugar.
Dos pudieron escapar, pero los otros fueron detenidos gracias a la colaboración de un grupo de vecinos. Para evitar la detención, en un principio, Lagos amenazó al vigilante con un arma blanca y trató de apuñalarlo.
Pedido de condena
En ese marco es que la defensora Verónica Rodríguez y el fiscal Ricardo Maggi propusieron la pena de tres meses de prisión en suspenso. La lectura del fallo se fijó para el primero de agosto, en la sala de audiencias de la Cámara Primera de Cipolletti.