Gustavo Arroyo
Ayer no fue un día más para los familiares de víctimas de abusos y crímenes. Con dolor y a través del relato de varios vecinos, revivieron escenas parecidas y que están marcadas por la violencia, el desamparo y la injusticia. “Justicia, justicia, justicia”, fue el grito que recorrió las calles céntricas y que generó en los transeúntes algo más que curiosidad: una profunda inquietud.
De la mano de una incansable Rosa Castro, varias personas que vivieron en sus hogares situaciones de abusos deciden ganar los espacios públicos y sin vergüenza se manifiestan con pancartas y remeras pintadas. Hay un mensaje claro: “Cárcel a los violadores”. Fue ese el pedido que imperó anoche en la concentración realizada en la plaza San Martín, que se completó con una marcha casi silenciosa, que recorrió las calles Roca, Villegas, Hipólito Yrigoyen y Sarmiento. Por momentos, el casi medio millar de vecinos hizo recordar las contundentes manifestaciones de Catamarca, con la hermana Martha Pelloni y los padres de María Soledad al frente.
Pero lo que lleva adelante Rosa y otras madres, tías, abuelos cipoleños tiene el sello de acá, con una indisimulable bronca hacia una justicia que está lejos de sus demandas. “Están buscando (los funcionarios judiciales) que empecemos a hacer justicia por mano propia pero conmigo no lo van a lograr”, enfatizó la impulsora de la ley de grooming.
Hubo un sólido acompañamiento de mujeres y hombres involucrados con las luchas sociales y se pudo ver a los concejales (en ejercicio y electos) Valeria Fernández, Marisa Lazzaretti y Miguel Aninao. También estuvieron Mary Mella; el padre de Micaela Schwartz, Beto; la legisladora provincial Marta Milesi; Irene González, de la ONG Generando Futuro; y Lila Calderón.
Luego de recorrer las calles, con el acompañamiento de algunos comerciantes que abandonaron el interior de sus locales y salieron a apoyar con aplausos, los manifestantes se concentraron en la plaza San Martín para escuchar a los familiares de las víctimas de abusos y crímenes. La apertura estuvo a cargo de Rosa, quien revivió su historia aunque hizo hincapié en las últimas disposiciones polémicas del Superior Tribunal de Justicia de la provincia (STJ). Para que quede claro, repitió: “Hoy el abusador de mi hija está en libertad. Si no pueden meterlo preso, entonces que se vayan y nos ahorramos un montón de sueldos”.
Después, hubo una seguidilla de testimonios dramáticos que generaron el apoyo de los presentes y, a la vez, dejaron una sensación de lamentable impunidad.
Drama
A pesar de amenazas de su familia, no le tomaron la denuncia en fiscalía
Muchos vecinos que se acercaron a acompañar a los familiares de víctimas de abusos no ocultaron su conmoción y dolor por los crudos relatos que se sucedieron anoche. Una de las personas que se animó a manifestarse fue la cuñada de Rosa Castro, Patricia, quien posibilitó la acusación contra su hermano. Hoy la mujer vive una situación delicada debido a amenazas de su propia familia. “Mi papá y mis hermanos me amenazaron y en fiscalía no me tomaron la denuncia”, reveló Patricia. Asimismo, contaron sus historias una trabajadora municipal y una abogada.