A través de las redes sociales explicaron que el calzado no sólo impidió el normal desagote, sino que también provocó desbordes en la vía pública.
"El servicio de cloacas es uno de los más silencioso -y uno de los más importantes- ya que sólo cuando se nos obstruyen las cañerías, solicitamos con la mayor rapidez posible que “nos destapen las cloacas”, expresaron en la publicación.
La zapatilla estaba atorada en una de las bombas de impulsión de líquidos cloacales, en Roca.
A su vez, la empresa remarcó que "el buen funcionamiento de las cloacas "es una entre los prestadores del servicio y las personas que hacemos uso de ellas".