Por primera vez en 10 años un avance realmente significativo encendió nuevamente la esperanza de contar en poco tiempo con una vacuna en contra del VIH. Se trata de las pruebas de la empresa Janseen que se encuentra realizando la última fase de sus pruebas. En caso de ser efectiva, podría cambiar la historia de la humanidad.
En épocas donde sólo se hbala de la pandemia del Covid-19, una de las noticias médicas más importante del año quedó relegada a pocos titulares en los medios. Se trata del avance en la vacuna para prevenir el Virus de Inmunodeficiencia Humana, que causa el SIDA.
Según informó Infobae, se trata de una vacuna desarrollada por la farmacéutica de origen belga-estadounidense Janssen en conjunto con la Red de Estudios de Vacunas para el VIH de los Institutos Nacionales de la Salud de Estados Unidos (NIH).
Publicaron que el producto fabricado y con el que se experimenta es la misma tecnología adoptada por la empresa en su vacuna contra el coronavirus: un adenovirus modificado (un virus del resfriado común diseñado genéticamente para ser inofensivo), al que se le agregó una combinación de proteínas del VIH para que el organismo cree anticuerpos contra las distintas cepas del virus. Por lo tanto, ninguna persona recibirá el virus de VIH, ni muerto ni atenuado.
“La vacuna de Janssen contiene inmunógenos en mosaico, es decir, moléculas capaces de producir una respuesta inmunitaria contra muchas cepas del VIH. Uno de los mayores obstáculos al desarrollo de una vacuna contra el virus de la inmunodeficiencia humana ha sido hasta ahora su alta variabilidad”, explicaron.
La aplicación sería en dos dosis, una codificada con tres proteínas y otra con cuatro, y ya superó la instancia de estudios de seguridad y creó anticuerpos, según el estudio publicado en The Lancet. Sin embargo, falta por ver si funciona en condiciones reales.
Para verificarlo se están llevando adelante dos ensayos clínicos llamados Mosaico e Imbokodo.
Según expresa infobae, actualmente el estudio Mosaico es el único de fase 3 de una vacuna contra el VIH en el mundo y el primero en alcanzar esta etapa desde 2009. El ensayo probará si la vacuna puede prevenir la infección en 3.800 hombres que tienen sexo con hombres y personas transgénero de 18 a 60 años en Europa y América. El estudio se realiza en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Italia, México, Perú y Polonia. A cada voluntario se le ofrecerá un paquete ampliado de prevención del VIH, y recibirá de manera aleatoria la vacuna o el placebo. El ensayo durará de 24 a 36 meses, para verificar la permanencia e intensidad de la protección. Los resultados del estudio estarán disponibles en 2023.
La vacuna propuesta por el estudio Mosaico tiene un fin preventivo, es decir, busca evitar que personas VIH negativas adquieran el virus, y no está orientada para personas que ya viven con el VIH, según explica la ONG Fundación Huésped en su página web.
Imbokodo, el segundo ensayo, está probando si la vacuna puede prevenir la infección por VIH en 2.600 mujeres jóvenes de entre 18 y 35 años en países del sur de África, donde la transmisión es mayoritariamente por sexo heterosexual. Este ensayo se encuentra actualmente en fase 2.