Una mujer denunció que ARSA rompieron la vereda para realizar el arregló de una cañería, y nunca finalizaron la obra. Por el hueco, ayer una señora mayor sufrió una fuerte caída que le provocó heridas en sus piernas y brazos.
Se trata de una vivienda del barrio San Pablo, que a mediados del 2016 sufría la perdida de una cañería de agua. “Hice el reclamo a Aguas Rionegrinas en agosto. Recién los primeros días de noviembre vinieron a reparar la cañería. Rompieron el asfalto y la vereda hasta el medidor, pero nunca taparon los pozos”, explicó la propietaria María de los Ángeles Columbro. Ç
En su vivienda de calle 9 de Julio 955 todavía quedó el cemento roto y la tapa del medidor mal colocada, provocando un peligro inminente para los peatones.
“Ayer por la tarde mi miedo se hizo realidad. Una mujer mayor que caminaba se enganchó el pie y se cayó. Sufrió heridas en las piernas y los brazos, por culpa de la obra sin terminar”, indicó la vecina.
Agregó que desde noviembre envía notas y llama a ARSA, incluso a Viedma, pero no recibe solución.