Una mujer fue internada en el hospital por un inconveniente de salud y, a penas tuvo el alta médica, algunos familiares se presentaron para intentar tomas decisiones relativas a sus bienes. La situación ocurrió en San Antonio Oeste y requirió de la intervención de la defensa pública rionegrina, ya que se vulneraron los derechos de un adulto mayor.
Según informaron desde el Ministerio Público Fiscal, los funcionarios judiciales requirieron diversas medidas cautelares de protección para la mujer, con el objetivo de que la familia cesara de su accionar, "resguardando el restablecimiento de los derechos y dignidad en una etapa de la vida que amerita especial acompañamiento y respeto”.
El pedido encontró rápida acogida en la Jueza local, quien dispuso medidas tendientes a evitar cualquier tipo de violencia contra la mujer, así como a proveerle un espacio donde pudiera expresar su voluntad y recibir adecuado asesoramiento e información.
Entre ellas, la magistrada ordenó a dichos familiares, así como a terceros cercanos a la mujer, “abstenerse de tomar decisiones que impliquen suplir su voluntad”, a la vez que dio intervención al equipo Interdisciplinario del Juzgado con sede en la ciudad marítima para que evalúe su situación y recabe tanto su voluntad como su sentir.
Los defensores coinciden en considerar como violentos aquellos actos que pretendan sustituir a una persona adulta mayor en la toma de sus propias decisiones, y actuaron en cumplimiento de lo establecido en la Convención Interamericana sobre la protección de los Derechos Humanos de las personas mayores que establece que los Estados que la integran “adoptarán programas, políticas o acciones para facilitar y promover el pleno goce de sus derechos por la persona mayor, propiciando su autorealización, el fortalecimiento de todas las familias, de sus lazos familiares y sociales, y de sus relaciones afectivas”.
Es importante recordar que tanto quienes integren instituciones como quienes se encuentren en el ámbito familiar y/o afectivo cercano a las personas mayores deben acompañarlas respetando su situación así como en la expresión y formación de su voluntad, atendiendo sus deseos y necesidades, procurando el libre ejercicio de sus derechos.
La causa, sostienen, presenta intersecciones de derechos, atento se trata de una persona mayor, mujer, y que podría presentar asimismo algún otro tipo de vulnerabilidad, por lo que su abordaje requiere de la sociedad toda un acompañamiento a conciencia y respeto de la dignidad humana en esta faceta propia de la existencia.