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Otra mechera sin filtro aprovechó el descuido del dueño de un comercio. Cuando el hombre le dio la espalda, manoteó un reloj y unos auriculares que tenía en el mostrador. La mujer había ingresado al comercio con la excusa de sacarle fotocopia a la factura de un impuesto.
El hecho ocurrió alrededor de las 10.45 del lunes, en el kiosco Fidan de calle Perú 945, entre Don Bosco y Jorge Newberry.
Harto de sufrir robos en su comercio, Eduardo, su propietario, había colocado cámaras de seguridad que no los salvan de pasar nuevamente por una situación como ésta, pero en esta oportunidad le sirvieron para grabar la secuencia, hacer el trabajo de inteligencia que haría un policía y descubrir al autor.
“Me robaron un montón de veces y es indignante. Por eso puse las cámaras”, dijo a LMCipolletti. Y agregó: “Le meto quince horas al negocio para que venga una mujer y te arruine el día, ya cansa”.
Con la prueba de la filmación en su poder, se la mostró a cuanto cliente ingresó al comercio. Así hasta dar con una clienta que reconoció a la mechera y le pudo decir dónde encontrarla. “Ahora sé quién es y dónde encontrarla”, aseveró el comerciante cipoleño.
Resulta que la sospechosa trabajaría en la feria del trueque de la plaza Pioneros del barrio Don Bosco. El damnificado aprovechó que el lunes funcionaba y fue a buscarla. Encontró a su hermana, pero la autora del robo no estaba.
“Estoy esperando que vuelva al negocio, porque estoy seguro que ya va a volver. Y cuando lo haga, recuperaré lo que me robó, o tendrá que pagar –en efectivo- por eso”, expresó el comerciante.
El hombre está convencido que el verdadero propósito de la mujer era robar y no sacar una fotocopia de dos pesos. “Vino a eso, estoy seguro”, acotó. Es más, haciendo memoria, dijo que no es la primera vez que la sospechosa ha ingresado a su local a comprar, por lo que no descarta que le haya robado otras veces. En la ocasión fue un reloj, de tres que tenía en exhibición, y unos auriculares.
Aunque esperaba hacer la denuncia policial, luego desistió a raíz del chiste desafortunado que le hizo un policía al comprar en el negocio. Recordó que al contarle lo que le había pasado éste le dijo: “No sé quién es más boludo, si la mujer que te roba con cámaras filmando, o vos que le diste la espalda”. Esa respuesta, lejos de causarle gracia, lo molestó. Y aunque luego se acercó otro efectivo y le recomendó que denuncie la situación, finalmente decidió tomarse el trabajo de indagar por su cuenta.