Un taxista frustró el robo en un gimnasio del centro

Llamó a la Policía porque un ladrón quería subir objetos a su auto.
Cuestionados en algunas oportunidades por el accionar inescrupuloso de unos pocos, los taxistas forman parte ineludible de las madrugadas en la ciudad y cuando pueden se transforman en aliados de las fuerzas de seguridad. Fue lo que sucedió ayer, alrededor de las 6, cuando un trabajador de la empresa Sólo Dos no dudó en comunicarse con la Comisaría Cuarta tras darse cuenta de que un delincuente lo quería convertir en cómplice de un importante robo en la zona céntrica. La Policía hizo un rápido despliegue y el ladrón terminó encarcelado.
Un joven de 23 años abandonó su aguantadero anoche con la seria intención de dar varios golpes delictivos en Cipolletti, pero evidentemente no era su día. Primero, en la zona del peaje, fue observado cuando merodeaba cerca de los vehículos estacionados. Hasta el lugar, llegaron agentes de la Unidad Cuarta, que lo apresaron y lo llevaron detenido. Sin embargo, por una orden judicial, fue liberado una hora después.
Cebado, el delincuente centró su atención en el centro de la ciudad y habría buscado, sin suerte, ingresar a un estudio jurídico ubicado sobre calle San Martín al 400. Su raid continuó en Tierra Pilates, un gimnasio situado en Villegas 38. Con total impunidad, rompió un blíndex con una baldosa y se apropió de una bicicleta fija, una computadora y una cafetera. En apariencia, al no contar con un vehículo propio, no tuvo mejor idea que pedir un taxi a Sólo Dos. Uno de los choferes cumplió con la solicitud, pero apenas vio los objetos y al sospechoso, alertó a la Policía. Su comunicación fue fundamental para atrapar al ladrón e impedir el hurto.
Los efectivos de la Cuarta, que conduce el comisario Javier Castillo, procedieron al secuestro de los elementos retirados del local y trasladaron al delincuente, que hoy sería indagado por el juez de turno.
Según fuentes policiales, el detenido es conocido en el ambiente delictivo.