Un taxista neuquino de aproximadamente 50 años protagonizó un accidente en el puente viejo que une a la vecina capital provincial con Cipolletti.
El alto grado de alcohol fue el detonante de una abrupta maniobra que terminó con la Renault Kangoo en dirección contraria, con la puerta lateral y el tren delantero destrozados y el conductor con importantes heridas.
Fracturas y un fuerte golpe en la cabeza fueron sus lesiones, constatadas una vez que llegó al lugar la ambulancia que debió trabajar y mantener el tránsito cortado alrededor de una hora.