Todos los años se reitera la historia de audaces fugas y esta vez el protagonista fue un preso identificado como Juan Carlos Aguilar Maza. Según fuentes policiales, aprovechó una distracción del personal de la cárcel cipoleña y tras correr un poco más de 50 metros, se subió a una moto y escapó en dirección a El Treinta. De poco sirvieron unos disparos intimidatorios y anoche permanecía prófugo.
Las autoridades penitenciarias no desconocen que llega fin de año y muchos internos quieren recuperar la libertad y pasar las fiestas junto a familiares y amigos. En este marco, los presos más decididos están atentos a los posibles descuidos de los guardias y completan su plan, casi siempre premeditado. Fue más o menos lo que sucedió ayer al mediodía, cuando Aguilar Maza servía la comida y notó que era su gran oportunidad para alcanzar el exterior del penal.
Las fuentes indicaron que la maniobra fue muy veloz y que el preso era esperado por un motociclista que aceleró con su amigo muy bien aferrado. Sorprendidos, los penitenciarios no pudieron evitar el escape.