Un premio por cuidar los corazones de los más chicos

Nación reconoció el trabajo del área de Cardiología del hospital local.
Guadalupe Maqueda
maquedag@lmneuquen.com.ar
 
Jhoan nació con una cardiopatía congénita compleja que casi lo lleva a la muerte. La enfermedad lo acompañó en silencio siete meses, sin que nadie se diera cuenta. Ya tenía su boquita morada cuando en un control, en Cinco Saltos, un agente sanitario notó que tenía problemas. Luego un médico confirmó el cuadro y llamó al cardiólogo infantil Carlos Labaroni, del hospital de Cipolletti, y referente rionegrino del programa nacional que redujo a cero la lista de espera de niños y adolescentes sin cobertura médica para operaciones por enfermedades del corazón. 
El agente fue la punta de lanza de una red provincial –y federal– que permitió salvar su vida en sólo seis días, cuando ya no le quedaba mucho tiempo. Antes de que existiera el programa que le dio la chance de vivir, hubiese ingresado a una lista en la que cientos de chicos esperaron una cirugía hasta su muerte.
Jhoan tuvo un diagnóstico certero en el hospital Pedro Moguillansky y luego fue operado con éxito en el Castro Rendón, el centro asistencial neuquino que tiene la mayor complejidad de toda la Patagonia. 
Su caso refleja bien los alcances del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas que hace pocos días reconoció el trabajo de Labaroni y el hospital local. 
También hizo lo propio con otros referentes regionales de la red, como es el caso de Carlos Reeves, cardiólogo de niños en el Castro Rendón. 
“El programa es la obra social de los que no tienen y ofrece cobertura a pacientes desde la panza de la madre hasta los 18 años”, especificó Labaroni, uno de sus referentes provinciales. 
El profesional comentó que Río Negro, Neuquén y Misiones tienen los mayores porcentajes de diagnóstico.  Estimó que más de 500 pacientes rionegrinos fueron diagnosticados en el hospital de Cipolletti, al cabo de estos últimos cinco años, de los cuales unos 200 necesitaron ser operados en distintos establecimientos tratantes. 
Incluso hubo pacientes que superaban la edad de cobertura del programa y tenían obra social, pero igual accedieron a la cirugía.
Según Labaroni, todas las semanas se realizan cirugías en el Hospital Regional Neuquén, algo totalmente impensado antes de que se instrumente el programa, ya que con suerte se podían concretar una o dos por mes. 
Una gran oportunidad
“El programa es una gran oportunidad”, sostuvo Labaroni, y añadió: “No garantizamos resultados, sino medios de acceso”. No sólo porque facilita a los pacientes un diagnóstico, sino también un tratamiento con estándares de calidad y mejores resultados. “Todos los que necesitan operarse lo pueden hacer y muchos con muy buenos resultados. A la mayoría les va bien, y a los que no, igualmente es importante acompañarlos”, indicó el especialista. 
Todo empezó con una demanda muy grande de pacientes que se morían sin tener la posibilidad de acceder a una cirugía y, ahora, con equipamiento y personal formado, no hay lista de espera en el hospital local.
 
Plan nacer
Controles a mamás embarazadas
 
Destinado a brindar soluciones a los más chicos, el programa de detección de cardiopatías congénitas también se articula con el Plan Nacer, ahora llamado Sumar, que brinda cobertura durante el embarazo. 
Además, con el programa se puede hacer diagnóstico prenatal. “Eso también nos cambia la forma de hacer en el día a día. Antes de que nazca el paciente ya podemos saber con qué problema viene y que va a necesitar”, explicó Carlos Labaroni, el profesional que encabeza el equipo médico del Hospital Pedro Moguillansky. 
 

La historia de una cipoleña, elegida como caso testigo
La historia de la cipoleña Lourdes Venegas Vivanco fue elegida por el Ministerio de Salud de la Nación para difundir los alcances y los resultados del plan de detección de cardiopatías congénitas. “La que tenía Lourdes es una cardiopatía congénita que podría pasar desapercibida durante meses o años. Pero si se deja pasar el tiempo, llega un momento en el que los pacientes empiezan a tener dificultad para hacer cosas, se empiezan a cansar y llega un momento, en la adultez, en el que ya no hay condiciones para operar”, detalló Carlos Labaroni.

La niña fue intervenida en 2013, cuando tenía cuatro años, y en la actualidad tiene una vida totalmente normal. Por eso, Salud eligió su caso para difundir las características del plan de tratamiento gratuito de cardiopatías congénitas.
La cartera sanitaria subió a su canal oficial en Youtube (MsalNacion) una entrevista al médico y los padres, en los que se puede ver a Lourdes dibujando o jugando como cualquier niña. “Pasamos de un dolor, algo que no se esperaba, a estar riendo. Fue todo acá nomás, hay que apoyar esto que se ha hecho y lo único que podemos decir es muchas gracias”, cuenta Henry Venegas, su papá.
 
Así funciona la red regional de atención médica
En la red de detección coordinada por el gobierno nacional, el hospital de Cipolletti funciona como un centro de diagnóstico. No tiene capacitad de realizar cirugías cardiovasculares, por lo que los pacientes se derivan al Castro Rendón neuquino. “Nosotros queremos que nuestros pacientes tengan una solución en su lugar de origen o lo más cerca posible”, sostuvo el jefe de cardiología del Pedro Moguillansky, Carlos Labaroni. 
Por eso, el hospital de Cipolletti trabaja “codo a codo” con los médicos del centro asistencial Regional Neuquén para abordar las cardiopatías congénitas.
“Estamos formando una red provincial que funciona y articula mucho con el servicio de Cardiología del Castro Rendón”, manifestó. Por eso, reconoció que la regionalización es una de las claves del éxito. 
“Río Negro y Neuquén van muy de la mano, todo el tiempo, con las cardiopatías”, finalizó.