El joven oriundo de Sargento Vidal que casi logra entrar armado a una audiencia judicial en Cipolletti sigue sumando años de cárcel y deberá cumplir otra pena tras una unificación que se concretó días atrás.
La historia de Brian “Flay” García, de 19 años, se hizo muy conocida debido a un incidente que protagonizó con un grupo de manifestantes en la Ruta Nacional 151. Fuera de sí, se bajó de un vehículo y los amenazó con un revólver calibre 32. Debido a que la Policía provincial se encontraba cerca, pudo detenerlo y ponerlo a disposición de la justicia local. Apenas arribó a Cipolletti, se comprobó que ese mismo día debía responder por un viejo delito, donde baleó una vivienda con una escopeta.
Flay terminó reconociendo su culpabilidad por el incidente en la ruta y en un juicio abreviado, se le fijó una pena de un año de prisión efectiva.
Después, tuvo que responder por el delito anterior, ocurrido el 18 de noviembre de 2018, y la justicia cipoleña le unificó las condenas en tres años. Más allá de lo resuelto, el joven tendrá la posibilidad de reclamar su excarcelación cuando cumpla 8 meses tras las rejas.
La detención circunstancial de García el día que amenazó a los manifestantes y el secuestro del arma de fuego que llevaba oculta entre sus ropas generó una gran inquietud en el Poder Judicial cipoleño: el acusado por amenazas, evidentemente, tenía intenciones de concurrir armado a la audiencia programada en Urquiza y España. En ese marco, una vez más, se puso en discusión la necesidad de medidas de seguridad.