Un pibe de 14 tuvo un día de furia y cortó a un policía

Es protagonista reiterado de hechos delictivos en las 1200. Los vecinos piden medidas preventivas.
Vecinos que desarrollan sus actividades en calle Esquiú se muestran muy atemorizados por el adolescente.
Un adolescente de las 1200 Viviendas protagonizó un furibundo ataque contra un agente policial y luego se enfrentó a su familia cuando lo fueron a retirar a la Subcomisaría 79º. Hay un gran temor de los vecinos y la propia Policía provincial, y se espera que las autoridades judiciales o Promoción Social intervengan y busquen alguna solución para evitar una tragedia.

Semanas atrás, este diario se hizo eco de la preocupación de los vecinos que viven en las cercanías de la intersección de Esquiú y Aníbal Troilo de esta ciudad. Ese lugar es frecuentado por el menor de 14 años que anteayer tuvo un día de furia y no sólo se resistió a su detención, sino que rompió el auto particular de un uniformado y después se trabó en lucha con su padre en el edificio de la unidad policial de las 1200, aseguraron fuentes allegadas a la investigación.

El raid del adolescente empezó muy temprano, cuando personas que esperaban un colectivo en Primeros Pobladores y Esquiú alertaron a la Policía sobre las molestias ocasionadas por dos menores. Enseguida, se dirigió al sitio un patrullero y buscaron identificar a los sospechosos. Lo que parecía un trámite terminó con un efectivo herido en el abdomen por un puntazo y un posterior forcejeo para reducir al atacante.

Como en otras ocasiones, se concretaron las diligencias de rigor, se le dio intervención a Promoción Familiar y se comunicaron con los padres. El menor detenido no dejaba de mostrarse molesto y estalló apenas llegó su familia, que trató de calmarlo sin suerte. Ante la mirada sorprendida de los oficiales, indicaron las fuentes, se trenzó a golpes con el padre. No contento con el incidente en el interior de la subcomisaría, salió al exterior y destruyó la luneta de un auto de un efectivo policial. Finalmente, el menor se retiró a su casa acompañado por los padres y una hermana. Por lo sucedido, el adolescente enfrenta una causa penal por resistencia a la autoridad. Pero esta no es la única investigación que lo tiene en el centro de las sospechas y, de acuerdo con las fuentes, es autor de numerosos robos, arrebatos y agresiones en la vía pública.

En cuanto al policía atacado, sufrió un pequeño corte porque la camisa amortiguó el certero puntazo del agresor e impidió que el cuchillo produjera un daño más grave.

"Este chiquito tiene varios hechos con armas", reconocieron las fuentes, a la vez que coincidieron en que "los padres no lo pueden controlar".