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Un pesado antecedente: una granada y escopetazo

El hijo de Chindo Sánchez habría intentado matarlo cuando tenía 19 años. Lo buscan intensamente.
Con mucho dolor, los hijos, nietos y vecinos despidieron ayer los restos de Darío “Chindo” Sánchez, quien fue brutalmente asesinado en circunstancias que todavía están bajo investigación. Para no entorpecer el trabajo policial y judicial, los familiares de la víctima fueron prudentes en sus últimas declaraciones aunque aguardan con una gran expectativa la detención del principal sospechoso.
Con sólo 19 años, el hombre que hoy es considerado prófugo de la Justicia cipoleña, Héctor Darío Sánchez, habría intentado matar de un escopetazo a su padre. Así lo confesaron sus hermanos, que no ocultan su temor y a la vez piden su captura para el esclarecimiento de lo sucedido. Sobre ese incidente, que es un pesado antecedente, recordaron que no sólo efectuó disparos de armas de fuego, sino que “le largó una granada”.
El sospechoso fue visto por última vez el jueves por la noche y el viernes fue hallado el cuerpo de su padre en El 30. 
La Policía provincial realizó varios allanamientos en la casa de la víctima, ubicada en calle El Bolsón al 1600 de esta ciudad, y secuestró distintos elementos que podrían ser útiles para la causa penal por homicidio.
En diálogo con LM Cipolletti, el fiscal Martín Pezzetta fue cauto a la hora de brindar detalles sobre las pesquisas y se ajustó a informar que se buscará avanzar con los elementos ya recogidos por los investigadores.
Ayer, Paola Sánchez, una de las hijas de Chindo, destacó que toda la familia está movilizada y dispuesta a colaborar con la justicia para que “se esclarezca este asesinato y se haga justicia”.
La víctima, de 70 años, había dado alojamiento a su hijo Héctor hace cuatro meses, apenas salió de la cárcel. Según sus familiares, estaba convencido de que podía cambiar y alejarse del delito.