"La iniciativa la puse en práctica el sábado 4, luego de proponerla en la escuela de mis hijos, aunque sin obtener respuestas positivas", relató Gustavo Pastrana, dueño del local de ropa para niños "Pequeños Sueños".
"Apenas conocí esta iniciativa lo intenté implementar en la escuela de mis hijos, pero la propuesta no se pudo llevar adelante. Las ganas de hacerlo no murieron con la negativa y me puse a fabricar el cartel con un ploteado. El sábado lo colgué afuera del local y utilicé unas rejas como perchero", detalló.
"Yo no estoy controlando quién se lleva ropa y cuánto. Confío en la gente, que lo que se lleva lo hace a conciencia y para cubrir sus necesidades". Gustavo Pastrana. Comerciante e impulsor del perchero solidarioDesde ese día, la ropa colgada en la vereda de su negocio llama la atención de los peatones y los automovilistas. Camperas y sacos sobre el perchero junto a un cartel que resume el lema de la iniciativa solidaria: "Si tenés frío llevate uno, si querés ayudar dejá uno", y provoca que más de uno se pare delante del lugar sin entender qué significa y poco después ya piense en hacer su aporte.
"La idea la vi por primera vez en una escuela de Cinco Saltos. Pensé que podía ser buena iniciativa realizarlo afuera de mi local, y el sábado lo instalé", comentó Gustavo. Agregó que a pesar de que la gente colaboró mucho, ese día por la noche se habían llevado todas las prendas. "Nosotros recibimos la ropa que la gente nos trae en nuestro local, y a medida que se van llevando, vamos reponiendo, sobre todo porque no contamos con mucho lugar", explicó.
El perchero es instalado en horario comercial, por la mañana y por la tarde, para que sólo las personas que realmente lo necesitan puedan ser las beneficiadas, y también para evitar que la inestabilidad climática pueda dañar la ropa.
"El lunes cuando llegamos comenzó a venir la gente del barrio a colaborar con sus prendas. La gente es muy solidaria, no todo es tan feo como algunos nos quieren hacer creer", destacó.
Desbordado
En el depósito del local, detrás del comercio, Gustavo junto a su hermana Mariel organizan las donaciones y van reponiendo de a poco el guardarropa callejero.
Según comentó, al principio le dio un poco de vergüenza porque no sabía cómo podía caer entre los comerciantes de la zona ni si la iniciativa tendría el apoyo de la gente. "Después vi que la gente reaccionó de inmediato y muy bien. Muchas mujeres trajeron ropa, llegaron las radios, y la idea se empezó a conocer en la ciudad. Ahora estoy llenó de ropa y no me alcanza el perchero para colgar todo", comentó.
El ropero solidario durará sólo por el invierno y los vecinos que quieran colaborar pueden acercar sus prendas en La Esmeralda 1496, de lunes a viernes en horario comercial.
La solidaridad y las redes socialesTomar un café y pagar dos para que alguien pueda tomar algo calentito en días fríos, o hacer descuentos a los clientes que donen ropa son algunas de las iniciativas solidarias que impulsaron los comerciantes cipoleños en los últimos años para ayudar a los más humildes. Vecinos que juntan ropa y un restaurant dejó de tirar las sobras, las transformó en nuevos platos y los sirve en una heladera en la vereda son otras muestras de la creatividad de los cipoleños para ayudar. Las redes sociales hacen el resto, porque basta con que un vecino vea los letreros para que rápidamente la propuesta se propague. La difusión de estas iniciativas -a las que LM Cipolletti se sumó con gusto- provocan que muchos más cipoleños aporten un granito de arena y la ayuda llegue más rápido a quienes lo necesitan.