Los boqueteros volvieron a dar un golpe en Cipolletti. En esta oportunidad, la víctima fue un comerciante del barrio Don Bosco quien se percató del hecho varias horas después, cuando ingresó a su local para comenzar una nueva jornada laboral a pesar de ser feriado.
El hecho ocurrió la madrugada de ayer en la conocida carnicería Vaca Marucha, ubicada en la esquina de La Esmeralda y Arenales. Se llevaron una gran cantidad de dinero en efectivo y una notebook.
Desde la Policía informaron que hasta el momento no fueron identificados los delincuentes, pero que están tras algunas pistas que permitirían dar con ellos en los próximos días.
Se trataría de ladrones avezados en el arte del boquete, ya que la prolijidad con la que actuaron delata cierta experiencia y capacidad organizativa.
Julio Gutiérrez, jefe de la Comisaría 24, contó que los malvivientes ingresaron por el techo del comercio. “Hicieron un hueco arriba e ingresaron. El local tiene un sistema moderno de alarma, pero los delincuentes lograron desactivarlo, por lo que nunca sonó”, explicó el comisario.
En la unidad policial del barrio Don Bosco recién se enteraron de esta situación a las 8:50 de ayer, cuando el propio dueño de la carnicería se acercó a radicar la denuncia. Se presume que el robo ocurrió entre las 4:30 y las 7 de la madrugada.
“Estamos realizando diferentes averiguaciones para ver si alguien vio algo. También se está trabajando para levantar huellas que pudieran dar algo de luz sobre este caso”, afirmó Gutiérrez.
¿De cuánto fue el botín?
Desde la Policía aseguraron que el propietario de la carnicería no había podido confirmar hasta ayer la cantidad de dinero que se habían llevado los delincuentes, aunque había asegurado que se trataba “de una suma considerable”.
En ese sentido, el comisario Gutiérrez indicó que “según el testimonio del damnificado, en el comercio se encontraba toda la recaudación de la última semana. Nos contó que por lo general los lunes realizan los depósitos, pero esta vez no alcanzaron a hacerlo porque era feriado y porque los ladrones se les adelantaron”. Además se llevaron una notebook que, más allá del valor económico, tenía una gran cantidad de información personal y del negocio.