Un narco de Viedma que ocultaba drogas en el nicho de su mamá en el cementerio de esa ciudad fue condenado y deberá cumplir una pena de un año de cárcel. El hombre fue juzgado ante el Tribunal Oral Federal de Roca (TOF).
El sospechoso de vender estupefacientes en forma de delivery empezó a ser seguido por personal de la Policía Federal de la capital provincial. De acuerdo con fuentes judiciales, los efectivos hicieron un control estricto del hombre e identificaron los lugares que frecuentaba durante el día. En ese marco, con una orden del juzgado federal, allanaran varias propiedades ubicadas sobre avenida Perón y calle Laguna de Juncal. También se otorgó un permiso para hacer una inspección con la perra detectora de drogas Fida en el cementerio, en el nicho de la madre del hombre.
En cuanto al resultado, fueron secuestrados envoltorios con cocaína y marihuana, y casi una veintena de troqueles de ácido lisérgico (LSD).
De forma inicial, el sospechoso, de nombre Rubén, enfrentó cargos por tenencia ilegítima de estupefacientes. Sin embargo, a la hora de su juzgamiento, aceptó su responsabilidad y tras un acuerdo entre las partes, se desarrolló un proceso abreviado.
El TOF roquense consideró una pena que arrastraba el hombre de 8 meses impuesta por la Justicia ordinaria y comunicó la unificación de los castigos en un año de cárcel efectiva. En la actualidad, el narco se encuentra preso en la cárcel federal de Viedma.
Hacía delivery con una moto
El condenado, de 37 años, se encuentra alojado en el Establecimiento de Ejecución Penal 1 de Viedma y continuará en esas condiciones hasta cumplir la pena impuesta por la justicia federal de Roca.
En la investigación llevada adelante por la Policía Federal, se determinó que entregaba drogas recorriendo distintos puntos con una moto.
Los procedimientos que derivaron en la causa en su contra por infracción a la ley 23737 se concretaron en 2019 y recién en las últimas semanas de este año se concretó su juzgamiento.