Evitar represalias, aseguran desde la Policía, es una de las causas por las que muchas víctimas de robos deciden no denunciar. Los damnificados a veces prefieren la pérdida material a vivir con miedo a un ataque, o a que los delincuentes se ensañen y vuelvan una y otra vez.
"Ahora estamos preocupados por brindarle seguridad a esta familia, para que pueda vivir en paz", dijo Fernández a LU19. La dependencia policial analizaba la chance de afectar una custodia a la zona en la que viven los vecinos.
El robo
El subcomisario Fernández detalló que el episodio se registró poco antes de las cero de ayer, cuando el demorado y otro joven entraron a una casa de Roca al 900 y se llevaron dos motos de 110 centímetros cúbicos, pero el dueño los vio y comenzó a seguirlos. En el camino, advirtió a la Policía y un patrullero los alcanzó cuando llegaban a la toma La Alameda.
"El menor que pudimos detener se bajó de la moto y se tiró a un canal para no ser atrapado, pero se vio rodeado y se entregó", dijo Fernández.
Los agentes pudieron recuperar la motocicleta, mientras que el otro delincuente logró escapar con el rodado restante.
Una preocupación para los vecinos
Las quejas
El Consejo de Seguridad advirtió que la velocidad con la que los adolescentes que roban son liberados está al tope de las quejas vecinales.
La ley
Los jóvenes de entre 16 y 18 años no pueden ser detenidos. Tras ser identificados, la Policía debe llamar a la familia y dar intervención a Desarrollo Social.