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Un incendio destruyó la vivienda de una familia

Fue por la travesura de una niña que jugaba con un encendedor.

Los incendios se transforman en este tiempo en noticia reiterada debido a que por causa del mayor uso de artefactos de calefacción en los domicilios particulares, su mal funcionamiento o las imprudencias desembocan en incidentes inesperados. Pero durante el fin de semana, el hecho de más envergadura fue provocado por una niña que, en apariencia, jugaba con un encendedor. Lo reveló ayer por la tarde su abuelo, Hugo Linconao, de 53 años, quien minimizó lo ocurrido y valoró que el conjunto de su familia se encontraba bien de salud.
“¿Los nenes están bien? ¿Por qué lloras?”, fueron las primeras preguntas que Hugo pudo hacer a su hija, que el sábado en horas de la tarde se encargó de avisarle sobre el incendio en la propiedad que ocupan en la esquina de La Esmeralda y Jauretche de esta ciudad.


Shock y susto
Una serie de circunstancias posibilitó que una travesura marcada por la ingenuidad de una pequeña niña terminara en un enorme siniestro, con llamas que envolvieron por completo una casa y arrasaron con objetos electrónicos y muebles. De igual modo, la oportuna intervención de los Bomberos Voluntarios de Cipolletti evitó que el fuego alcanzara una gomería aledaña y también una vivienda que está apenas separada por una pared del lugar arrasado.
Con una gran fuerza de voluntad, Hugo trataba ayer por la tarde de recuperarse del shock y el susto por su familia. De manera amable, atendió a LM Cipolletti y mostró las consecuencias del paso irrefrenable de las llamas en las habitaciones y el comedor. A pesar de que las paredes y parte del techo soportaron el embate, los rastros de hollín quedaron pegados en los tirantes y ventanas, que sólo mantuvieron intactas las rejas.
De acuerdo al relato del damnificado, todo empezó cuando su hija salió un momento a comprar el regalo para el Día del Padre. Mientras la nieta mayor de Hugo se bañaba, la más pequeña habría tomado un encendedor y habría logrado prender una hoja de papel. Enseguida, el fuego alcanzó los muebles, los televisores, una heladera y se tornó imparable. Por fortuna, las personas que trabajaban en la gomería corrieron al interior de la casa y ayudaron a las niñas, que no sufrieron ninguna lesión. “Ellos están bien”, confirmó Hugo, quien destacó que el fuego “no tocó la gomería”.
Más allá de que reconoció que “no quedó nada”, el propietario de la casa explicó que “no quiero donaciones” porque amigos y familiares ya habían acudido a ayudarlo. Ayer algunas personas se habían acercado y Hugo tiene previsto hoy o mañana empezar con la reconstrucción de la propiedad donde vivió los últimos 25 años.
Los Bomberos trabajaron el sábado por más de dos horas hasta que consiguieron sofocar por completo las llamas y ayer, la familia damnificada se concentró en retirar los elementos destruidos, que fueron apilados sobre la vereda.
Finalmente, optimista, Hugo enfatizó que lo material poco importa y se mostró agradecido porque su familia se encontraba bien.

 

Los Bomberos, en toda la ciudad

Los Bomberos Voluntarios de Cipolletti volvieron a ser protagonistas el fin de semana. El sábado intervinieron en el incendio de La Esmeralda y Jauretche y evitaron que el fuego se extendiera a una gomería y una casa vecina. En tanto ayer a la madrugada, alrededor de las 4, fueron hasta El 30 porque una casilla quedó envuelta en llamas. No hubo que lamentar víctimas y se destacó que la vivienda estaba en construcción.
Por otra parte, ayer a las 7, en calle Homero Manzi al 1800, un principio de incendio afectó artefactos eléctricos y muebles de una despensa.