Testimonios
Para Silva, fueron fundamentales los testimonios que incriminaron al imputado y también, el secuestro de varios elementos de prueba. El funcionario responsable de la parte acusadora dijo que “la prueba sobra, es sólida y reveladora ya que en el lugar del hecho se secuestraron proyectiles encamisados, vainas servidas y cartuchos que se corresponderían con el arma utilizada durante la agresión”.
Sobre los motivos de la balacera, el fiscal planteó que “la motivación fue aportada por una testigo que aseguró que el conflicto se habría suscitado por un problema familiar ‘de polleras’, lo que a su entender puso ‘las cosas en su lugar’”.
Tampoco la Fiscalía disintió con el encuadre legal y valoró que una de las cámaras criminales cipoleñas confirmó el procesamiento de primera instancia.
Silva fue enfático en que la finalidad de Montecino “no era la de amedrentar, sino que fue la de dañar. Tiene conocimiento del arma y sabe que con eso se quita la vida a las personas y aún así disparó contra un grupo de personas entre los que se encontraban dos niños de corta edad”.
La Defensa pidió la absolución del acusado.