En el 2001 creó a través de internet, junto a otros voluntarios, la fundación que luego se convertiría en la Red Yaguareté. Según cuenta, en un principio el objetivo era armar expediciones para ir a la selva. "Éramos varios los que estábamos interesados en conocer esos lugares y a los animales del lugar, con los que sólo teníamos contacto a través de libros y algunas filmaciones", señaló Nicolás.
La situación actual de los yaguaretés es preocupante, particularmente en la Argentina, donde quedan menos de 250 con vida y otros 33 que se encuentran en cautiverio.
En el NOA, entre Salta y Jujuy, es donde más ejemplares hay, con poco más de 120. Después le sigue la selva misionera, donde se encuentran más de 60, mientras que en la región del Chaco central todavía se conservan alrededor de 20.
Actualmente, Red Yaguareté cuenta con coordinadores voluntarios en distintos puntos del país y ha promovido más de 50 causas judiciales, principalmente por cacería y comercialización de pieles. En este último caso, hace poco tiempo se logró fijar una multa de $500.000.
Muchos de los que matan a estos animales lo hacen porque se comen el ganado. Los integrantes de la fundación admiten esta situación, pero aseguran que son otras las vías de solución.
En otros tiempos, los yaguaretés habitaron una zona extensa del país, habiendo llegado hasta el río Colorado. "En la zona de Choele Choel había varios", informó Nicolás.
La fundación actualmente trabaja con 33 zoológicos a lo largo y ancho del país, en los que hay ejemplares de estos animales, y están tejiendo lazos con otras instituciones para avanzar en la preservación de la especie.