En el lugar, los agentes le requirieron la documentación al automovilista y se encontraron con un gran silencio: el joven, de 20 años, se limitó a mostrar un DNI y nada más. De esta forma, los efectivos de la Comisaría 26 se vieron obligados a cotejar los números de motor, chasis y patentes y en ese marco la Policía neuquina les informó que el vehículo, un Fiat Uno, tenía un pedido de secuestro desde horas del mediodía.
El hecho se registró el lunes por la mañana y el secuestro del auto se llevó a cabo pasadas las 20.
El comisario Jorge Aued, responsable de la Unidad 26, se encargó de resaltar el trabajo preventivo y destacó que el conductor fue demorado por averiguación de antecedentes. Después, recuperó la libertad aunque quedó supeditado a una causa por encubrimiento.