Se trata de una investigación llevada adelante por efectivos de la Delegación Toxicomanía de Cipolletti de la Policía provincial, que el 27 de junio del año pasado avanzó con un allanamiento y encontró en la vivienda del sospechoso un total de 31 envoltorios con cocaína ocultos en una mesa ratona.
El procedimiento se llevó a cabo con una autorización del juzgado federal roquense y el dueño de la vivienda allanada, ubicada sobre calle Serafín González al 1700, fue imputado por el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.
Durante esta semana, el cipoleño, de 55 años, fue juzgado mediante un proceso abreviado y tras aceptar su culpa, se resolvió condenarlo a un año y cinco meses de cárcel condicional por un delito leve como tenencia simple de estupefacientes.
Para la fiscalía, no quedó probada la comercialización más allá de que los agentes de Toxicomanía habían interceptado a un supuesto cliente con droga.
Asimismo, el cipoleño se vio beneficiado por la ausencia de antecedentes penales.
En su primera declaración, había negado dedicarse a la venta de estupefacientes y aseguró que el dinero que le habían secuestrado era producto de la comercialización de leña. También se quejó del procedimiento policial, que se desarrolló en horas de la noche.
También la Policía encontró una suma superior a los 10 mil pesos en efectivo. En el fallo de la Justicia Federal se ordenó devolverle el dinero, además de otro monto de $15 mil que había pagado como caución.