Los vecinos realizaron varios llamados al Municipio hasta que lograron que una cuadrilla de trabajadores llegara con motosierras y un camión para cortar en trozos el tronco y eliminar el factor de riesgo para los miles de cipoleños que pasan por la esquina cada día.
Para podarlo, los empleados tuvieron que utilizar un camión con una grúa para poder llegar hasta el extremo del árbol, que colgaba a unos tres metros de altura.