Prestadores de servicios de contenedores de basura realizaron un bocinazo frente a la Municipalidad. Fue en reclamo de una nueva ordenanza tarifaria que establece que deberán pagar una suma de $500 por cada descarga que realicen en el basural. Aseguraron que no sólo los perjudica a nivel monetario, sino que también los podría llevar a la quiebra.
“Por descarga de residuos inertes -descarte de obras en construcción, demoliciones, reparación de pavimentos, desmontes de terrenos y asimilables- en el centro de disposición final se deberá pagar por container la suma de 500 pesos”, se informó desde el Municipio.
Ante la indignación, los dueños de los contenedores no sólo hicieron su descargo a través de una carta al intendente Aníbal Tortoriello, sino que también se organizaron para llevar adelante un bocinazo en contra de la medida. Dieron cuatro vueltas alrededor de la manzana del edificio municipal. Ahora esperan ser recibidos por las autoridades del gobierno local para hablar sobre el tema.
“Pedimos una audiencia con usted (Tortoriello) lo antes posible porque nos urge juntarnos para poder encontrarle una solución a la problemática que hoy nos afecta a los prestadores de servicio de contenedores de la ciudad. Durante la gestión han hecho cosas buenas, pero también han realizado una ordenanza que nos afecta directamente”, expresaron en una nota.
Según explicaron, al cobrarse las descargas que hacen en los basurales se pone en riesgo su fuente laboral y, si bien algunos trabajan con empresas, se ven en la dificultad de que algunas de ellas “pagan a los 45 o 60 días hábiles una vez presentada la factura”. Esto significa que deberían pagar la tarifa por adelantado sin haber aún cobrado. También remarcaron que el problema más grave lo tienen con los servicios domiciliarios que representan un 80% de sus ingresos.
“Entendemos que hay que colaborar con esta gestión y que nada es gratis, pero esta no es la forma. Estamos dispuestos a pagar, pero no esta cifra, ya que ocasionaría, a la corta o a la larga, el cierre de nuestras empresas”, concluyeron.
La ordenanza los obliga a pagar por cada descarga que realicen. Los pequeños empresarios aseguran que esto los llevaría a la quiebra.
$500 es lo que deben pagar por cada descarga en el basural.
Algunos explicaron que trabajan con empresas y que cobran recién a los 45 o 60 días de presentar las boletas, por lo que el canon los llevaría a la quiebra.
$600 diarios se cobra por cada contenedor en la región.
Los pequeños empresarios subieron el precio en febrero (antes costaba $550) y aseguran que desde entonces la demanda disminuyó muchísimo.