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Un amparo es el recurso de Tato

El joven deportista necesita rehabilitarse y pide auxilio a la Justicia.
Gustavo Arroyo
arroyog@lmneuquen.com.ar
 
Víctor “Tato” Villablanca no vive sus mejores días en la actualidad y espera respuestas urgentes de la obra social Ipross. Sus familiares hicieron público su malestar la semana pasada y recurrieron a la Justicia local. Tienen intenciones de presentar un recurso de amparo y esperan que algún funcionario del ámbito tribunalicio se haga eco de su inquietud.
“Mi papá fue a todos los lugares que lo mandaron y lo patearon todos, seguimos esperando”, remarcó muy gráficamente Joana, una de las hermanas de Víctor. El padre del joven buscó avanzar con la presentación de un amparo para darle celeridad a una serie de pedidos realizados al Ipross. Su hijo sufrió importantes lesiones luego de recibir una descarga eléctrica en el temporal de lluvia que afectó a Cipolletti durante el 2014, y en la actualidad tiene que concretar un trabajo de rehabilitación.
Preocupados por la escasa atención de la Justicia y el argumento de que “lleva mucho tiempo”, los familiares de Víctor seguirán golpeando puertas para que el joven deportista disponga de profesionales que lo ayuden a desplegar una vida normal. Joana planteó que hubo problemas para conseguir la silla de ruedas y que todavía “no tiene las férulas”.
Repercusión
“Me importa la salud de mi hermano”, puntualizó, valiente, Joana, y en ese marco decidió recurrir a los medios de comunicación de la región para dar a conocer la delicada situación. Luego de la repercusión de las quejas por las demoras, se autorizó la atención brindada por los kinesiólogos. Pero falta mucho más. Joana contó, por ejemplo, que su hermano necesita la asistencia casi permanente de una persona y que hoy su mamá no puede salir de su casa porque Víctor la necesita. Asimismo, destacó que el resto de la familia trabaja y no siempre puede acompañar al joven. 
Los médicos que lo atienden también expresaron su preocupación por la rehabilitación y Joana reiteró que “la obra social demoró en todo para todo”. “Hace meses que estamos esperando la silla de ruedas, no es fácil”, manifestó.
Tanto la hermana del joven como quienes lo acompañan dejaron claro en su pedido que no quieren dinero sino que el Ipross cumpla con los reclamos y lo ordenado por los médicos. Joana confesó que su padre no tenía intenciones de hacer público su deambular por las oficinas públicas, pero que ella tiene la seria intención de que se cumpla con la atención de su hermano y no haya más demoras.
Víctor, de 19 años, permaneció internado durante casi un año y recibió el alta el mes pasado. Vive en el Anai Mapu y jugaba en la primera del club Pillmatun.